¿Es seguro el ejercicio durante el embarazo?

¿Es seguro el ejercicio durante el embarazo? Ya hace algún tiempo se empezó a enseñar que toda mujer embarazada debe evitar el esfuerzo físico y permanecer en el lugar mientras dure el mismo. Se suponía que esto protegía al feto y a la propia mujer embarazada, pero las últimas investigaciones indican que no lo es. El ejercicio para las mujeres embarazadas se ha vuelto muy popular recientemente y puede tener muchos beneficios.

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Ejercicio durante el embarazo: aspectos positivos y negativos del embarazo

Aspectos negativos del embarazo

Durante el embarazo, las mujeres pueden experimentar molestias. Estarán expuestos a síntomas como:

– Náuseas.

– Fatiga.

– Dolor de espalda.

– Diabetes gestacional.

– Depresión.

– Obesidad.

– Menos energía.

– Insomnio.

Estreñimiento.

– Dificultad para respirar.

– Edema.

Cada uno de estos aspectos dificulta la vida de las mujeres embarazadas incluso antes del parto. Sin embargo, es posible minimizarlos, ¡y son ejercicios correctamente seleccionados!

Aspectos positivos del ejercicio durante el embarazo

El estilo de vida que elegimos durante el embarazo tiene un impacto significativo en la vida también después de su terminación. Además, afectará al recién nacido y su condición, por lo que las decisiones deben tomarse de forma consciente y sensata.

La investigación ha demostrado claramente que el uso de ejercicio durante el embarazo de acuerdo con las recomendaciones del médico reduce efectivamente los síntomas mencionados anteriormente. Las mujeres embarazadas que hacían ejercicio informaron de un mejor bienestar, reducción del dolor de espalda, menos náuseas y más energía durante el día. Esto se debe a la endofrina, las hormonas de la felicidad que se liberan durante el ejercicio.

Muchas mujeres aumentan bastante de peso durante el embarazo. Y esto no se debe solo al crecimiento debido al feto y al líquido amniótico, sino al tejido graso ordinario. Se estima que la gran mayoría de las mujeres aumentan de peso después del embarazo y, a menudo, incluso conducen a la obesidad.

Frente a ello, la actividad física regular evita el aumento de peso incontrolado y poco saludable al mantener su cuerpo en buena forma.

Una ventaja adicional de hacer ejercicio durante el embarazo puede ser un parto más fácil. Una mayor resistencia y fuerza del cuerpo se traduce en un trabajo de parto menos problemático. Además, la fuerza obtenida durante el embarazo será útil, por ejemplo, para llevar un nuevo miembro de la familia.

Ejercicio durante el embarazo: ¿qué evitar?

Empezaremos por los ejercicios que conviene evitar durante el embarazo.

– Ejercicio a alta temperatura / alta humedad.

Deshidratación.

– Ejercicio en una posición acostada que restringe el flujo de sangre venosa al corazón.

– Deportes de contacto y cualquier ejercicio que pueda provocar una caída.

– Deportes de altura.

– Buceo.

– Correr (si no lo has hecho antes).

Se recomiendan 30 minutos de actividad física todos los días, también durante el embarazo.

Ejercicio durante el embarazo: ¿Cómo entrenar?

Ejercicio aeróbico

Incluye un esfuerzo constante y moderado, donde podemos destacar: ciclismo, caminar, bailar, remo y natación, que se consideran las mejores actividades posibles para una mujer embarazada. Todo gracias al apoyo que el agua ofrece a la mujer. El medio ambiente no requiere un mayor trabajo de las articulaciones. La natación es una especie de alivio para las articulaciones que se utilizan durante el embarazo, que están un poco más flojas debido a las hormonas.

Levantamiento de pesas

El embarazo no es el momento en el que batiremos récords de vida y nos plantearemos nuevos desafíos. El uso de peso moderado y un número razonable de repeticiones tendrá un efecto positivo en el mantenimiento de la firmeza y eficiencia de cada uno de los músculos entrenados hasta el momento.

Duración del entrenamiento y su intensidad

Las mujeres que no se hayan ejercitado antes deben intentar realizar de 20 a 30 minutos de actividad moderada todos los días. Si has vivido activamente antes, es posible que no cambies mucho tus hábitos durante la mayor duración de tu embarazo.

Las investigaciones muestran que alcanzar hasta el 80% de tu frecuencia cardíaca máxima no tiene efectos negativos. Sin embargo, será más prudente practicar en el rango del 60-70% de las posibilidades. También durante el embarazo, recuerde seguir las reglas como el calentamiento antes del entrenamiento y el enfriamiento gradual después.

El ejercicio es seguro para el feto

En el pasado, la renuencia a hacer ejercicio fue impulsada por el miedo a dañar al feto. Se habló de una termorregulación alterada que los afectaría. Mientras tanto, la ciencia ha demostrado que la madre tiene mecanismos para mantener una condición estable del bebé y, al dilatar los vasos sanguíneos de la piel y acelerar su respiración, puede hacer frente al aumento de calor de manera confiable.

Así mismo, hoy se sabe que no existe un vínculo entre la termorregulación materna debida al ejercicio y el aumento de malformaciones en el bebé. Sin embargo, se ha descubierto que el ejercicio promueve el flujo sanguíneo, lo que da como resultado bebés mejor nutridos, más grandes y saludables.

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